Economía y finanzas mundiales en el primer semestre de 2026: panorama de mitad de año
1 de julio de 2026
El primer semestre de 2026 estuvo marcado por una desaceleración del crecimiento mundial, nuevas presiones inflacionistas, la volatilidad en los mercados energéticos y una postura prudente por parte de los principales bancos centrales. Si bien la economía mundial continuó expandiéndose, las perspectivas se volvieron más inciertas en un contexto de elevada incertidumbre geopolítica y energética, unas perspectivas menos favorables para el comercio internacional y condiciones financieras más restrictivas.
Las previsiones variaron entre las distintas instituciones, aunque apuntaban en una misma dirección: una moderación del crecimiento. El FMI proyectó un crecimiento mundial del 3,1 % en 2026 y del 3,2 % en 2027, bajo el supuesto de que las principales perturbaciones geopolíticas y energéticas se mantuvieran limitadas. El Banco Mundial presentó una visión más cautelosa, con una previsión de crecimiento mundial del 2,5 % en 2026, señalando el aumento de los precios de la energía, las nuevas presiones inflacionistas y el endurecimiento de las condiciones financieras como principales riesgos.
La inflación siguió siendo uno de los temas centrales del período. La OCDE proyectó que el crecimiento mundial se ralentizaría del 3,4 % en 2025 al 2,8 % en 2026, antes de recuperarse hasta el 3,1 % en 2027. Asimismo, previó que la inflación interanual de los precios de consumo en las economías del G20 aumentaría hasta el 4,0 % en 2026, frente al 3,4 % registrado en 2025, antes de moderarse en 2027 a medida que las presiones sobre los precios de la energía y los alimentos se disiparan gradualmente.
Por ello, los principales bancos centrales actuaron con cautela. En junio, la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sin cambios el rango objetivo de los fondos federales en el 3,50 %–3,75 %. El Banco Central Europeo elevó sus tres tipos de interés oficiales en 25 puntos básicos, situando los tipos de la facilidad de depósito, de las operaciones principales de financiación y de la facilidad marginal de crédito en el 2,25 %, el 2,40 % y el 2,65 %, respectivamente. El Banco de Inglaterra mantuvo su tipo oficial en el 3,75 % con una votación de 7 a 2, en la que dos miembros votaron a favor de aumentarlo hasta el 4 %.
El comercio mundial también perdió impulso. La OMC proyectó que el crecimiento del volumen del comercio de mercancías se ralentizaría del 4,6 % en 2025 al 1,9 % en 2026, antes de recuperarse moderadamente hasta el 2,6 % en 2027. Esta evolución reflejó una demanda más débil, perturbaciones en las cadenas mundiales de suministro y la normalización del comercio tras un 2025 más sólido de lo esperado, impulsado en parte por la demanda de bienes relacionados con la inteligencia artificial.
Los mercados financieros registraron un comportamiento generalmente positivo durante el primer semestre de 2026, respaldados por la inversión continua en tecnología y en sectores vinculados a la inteligencia artificial, que siguió sosteniendo la confianza de los inversores. No obstante, la volatilidad aumentó en junio, cuando los mercados reaccionaron a los cambios en las expectativas sobre los tipos de interés, la incertidumbre en los mercados energéticos y los riesgos geopolíticos. Al cierre del semestre, los inversores afrontaban la segunda mitad del año con una visión más prudente respecto de la inflación, los precios de la energía y la política monetaria.
En conjunto, el primer semestre de 2026 mostró una economía mundial que seguía siendo resiliente, pero con un margen de maniobra más reducido para la política económica, en un contexto de presiones persistentes sobre la inflación, los precios de la energía y las condiciones financieras. Las principales cuestiones para la segunda mitad del año serán si los precios de la energía logran estabilizarse, si las presiones inflacionistas disminuyen y si los bancos centrales logran equilibrar la estabilidad de precios con la necesidad de apoyar el crecimiento.
Fuentes: World Economic Outlook del FMI; Global Economic Prospects del Banco Mundial; Economic Outlook de la OCDE; Reserva Federal de Estados Unidos; Banco Central Europeo; Banco de Inglaterra; Global Trade Outlook de la OMC.